¿A quién le pertenece la realidad? ¿Quién decide dónde empieza la fantasía? Un músico genial vive una vida solitaria en un mundo surrealista y ambulante. Toca el piano cada día en un auditorio enorme donde nadie le escucha. Un día, su mundo animado se desploma y la realidad estalla. Extraña a su hija y quiere verla, pero la madre no se lo permite. La animación se transforma en un drama de imagen real, reflejando el viaje de la mente psicótica de un pobre músico callejero hacia el mundo real. Sólo tiene un deseo: tocar música para su hija.