Lejos de las ciudades, un hombre pone un puesto de sandías. Raros son los conductores locales que pasan de largo sin detenerse. Sólo los turistas se detienen para hacerse una foto ante tan peculiar espectáculo. Un negocio así difícilmente puede reportar beneficios. Para empeorar las cosas, otro vendedor instala su puesto frente al suyo. La película muestra un día en la vida de un vendedor de sandías.EN: Away from cities a man puts up a watermelon stall. Rare local drivers pass by without stopping. Only tourists stop to have a picture taken in front of such a peculiar sight. Such a business can hardly bring profit. To make things worse another seller puts up his stall opposite from him. The film shows a day in the life of watermelon seller.