A principios de los sesenta los panaderos de Peal los gastos de fabricación del pan estaba a 20 pesetas el kilo y vendían a 12 ptas kilo. Un negocio ruinoso entre ellos que, además se hacían ellos mismos la competencia. Para aliviar la situación Francisco Colodro impulsó la creación de una sociedad panadera llamada la Unió Panadera, instalada en la calle Posadas, formada por 9 socios: Pedro Romero, José Manuel Lorente Ballesteros, José Pérez Almansa, Celestino Colodro, Paco Colodro, Eugenio Mesas, Agustín Colodro, Francisco Miras y Jose Ruiz Ortega, de la que se exclúyenos la panadería regentada por Juan José Estudillo en Toya y la de Juan Burro en Hornos de Peal.Aquellos sociedad duró solo un año porque los consumidores de Peal se organizaron en una Cooperativa Panadera impulsada por Valentín de las Marinas que estaba formada por vecinos del pueblo, antiguos empleados de las panaderías y algún que otro panadero. Esta nueva situación provocó el cierre de algunas panaderías, de tal manera que de los nueve sólo quedaron cuatro panaderos, hasta su desaparición total al día de hoy.