“La niña cuántica”. Sueños y fantasía
“La niña cuántica” es un corto de animación y ficción de 4`04 minutos realizado en el año 2025 por el director, guionista y realizador de fotografía colombiano Juan Manuel Nieves del Toro. Un cuento sencillo pero profundo para cualquier edad sobre una niña que vive sola en un pueblo y a quien solo le acompaña su imaginación. Tiene continuación con su otro corto “La niña cuantica del otro lado de la luz » (4`32 minutos).
Corto de animación de fantasía poética
El primero de los dos cortos mencionados está realizado con la IA, Inteligencia Artificial, desarrollando la trama desde un paisaje desolador en ruinas donde una niña esta sola con la única compañía de libros viejos desperdigados en una olvidada biblioteca. Una voz narrativa con entonación apropiada, casi fantasmagórica va susurrando la acción de la niña en su lugar favorito. Hay una buena construcción del personaje en el guion creado por el director, que también elabora una gran realización gráfica con escenografía dramática de tonos sombríos, que contrastan dramáticamente con los fondos claros suaves.
La protagonista bien caracterizada por el guion es una niña pelirroja solitaria en la preadolescencia, etapa muy importante de la vida donde se tiene una gran sensibilidad a flor de piel, siendo hipersensibles en el lento y agitado tránsito desde la infancia hacia la adolescencia.
La importancia de ser soñadores
Dentro del sencillo argumento de tono poético fantástico hay sencillas e interesantes reflexiones puestas en el protagonismo de la niña, que pueden ser compartidas por cualquier persona adulta que no haya eliminado su niño interior.
Se habla de sueños porque los soñadores pueden tener las vidas que deseen, siendo los sueños la proyección de nuestro destino, aunque se sueñe lo que nunca hemos visto ni vivido. También se habla de los recuerdos y de los olvidos, como sombras opuestas a la luz y los colores, porque la imaginación y los sueños son más fuertes que los recuerdos y el pasado por cercano que esté en nuestras vidas. Porque aprendemos con el corazón para satisfacer nuestra curiosidad con que empezamos la vida y que nunca deberíamos perder para poder mantenernos con actitud y espíritu joven en la vida a cualquier edad.
El final escrito por el guionista es muy poético, con la marcha de la niña hacia un territorio aún desconocido, por lo que termina dejándonos en tensión con un inquietante “Continuará”.
CORTOMETRAJE COMPLETO


