Con el agravamiento de su enfermedad, un anciano se traslada a casa de su hija, donde su nieto reinterpreta viejas fotografías en dibujos, ayudándole a recuperar recuerdos perdidos.
Nuestra vida es el resultado de los momentos que recordamos. Pero… ¿Y si no pudiéramos recordar nada? Esta película nació de la angustia del olvido. La propuesta es abordar el tema del Alzheimer de una forma sutil mostrando, a través de la visión lúdica del niño, la construcción de una amistad entre nieto y abuelo. En su abuelo, Juan encuentra una gran compañía para compartir su mayor pasión: el dibujo. Y con la relación de su nieto, Napo tiene la oportunidad de recordar recortes de memorias pasadas por última vez
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