Esclava de las nuevas tecnologías T.I.C.
Hikikomori es un interesante corto español de 6’31 minutos del prolífico y polifacético joven fotógrafo y director de cine malagueño Carlos H. Ramos, que trata la problemática de aislamiento social de una joven abducida por las nuevas tecnologías.
La dependencia tecnológica
El cortometraje comienza con imágenes impactantes, una joven ante la pantalla «grillada» del televisor, pasos descalzos sobre el frío suelo y una transfusión tecnológica en vena mientras reposa tumbada sobre el sofá.
Hikikomori es una palabra japonesa, que designa el aislamiento social de algunas personas que se apartan de la sociedad por distintos factores personales o/y sociales de sus vidas.
Sin diálogos, sin embargo la magnífica expresividad de la actriz protagonista (Elizabet Domínguez) llena la pantalla, comunicando los sentimientos y sufrimiento de la joven encarcelada y esclavizada por las T.I.C. (Tecnologías de la Información y la Comunicación).
La trama es muy simbólica y reflexiva, estando bien escrito el guión palabra a palabra y frase a frase, para transmitir el complejo mundo interior de la joven ante su vivencia interior de que «el tiempo continúa, sin que nos dé tiempo a vivir«.
Un cortometraje atractivo e interesante
La protagonista está imposibilitada a liberarse del desborde y descontrol tecnológico, enredada en una gran telaraña en la que está inmersa víctima de su dependencia, muy fuera de sí dominada por el Dios-Araña.
Hay una secuencia de máxima tensión dramática entre la joven sufriente y la mujer adulta (Marysia Webes) que le da réplica tras el cristal, ambas encerradas mientras quedan más allá de ellas el contraste del luminoso mar.
A pesar de la carga dramática, la fotografía es abierta, brillante y luminosa en los planos de interior aportando claridad al mundo circundante a la protagonista. También la música del director aporta dosis de positividad suavizando intencionadamente el aislamiento claustrofóbico.
Hikikomori es un interesante corto bien escrito, brillantemente interpretado sin diálogos por su joven actriz principal Elizabet Domínguez.
CORTOMETRAJE COMPLETO


