Director, guionista y actor español, Nacho Vigalondo (Cabezón de la Sal, Cantabria, 1977) es uno de los nombres más reconocibles del cine fantástico y de género en España. Su carrera comenzó en el ámbito del cortometraje, donde rápidamente destacó por su ingenio narrativo, su humor particular y su habilidad para jugar con las convenciones del cine.
En 2003 alcanzó reconocimiento internacional con 7:35 de la mañana, un cortometraje musical de tono surrealista que le valió una nominación al Óscar y numerosos premios en festivales de todo el mundo. Este trabajo marcó un antes y un después en la proyección exterior del cortometraje español, demostrando que desde un formato breve podían explorarse ideas tan potentes como las del largometraje.
Antes y después de ese éxito, Vigalondo firmó cortos memorables como Código 7, Choque o Marisa, en los que ya se adivinaban las constantes de su cine: la mezcla de géneros, el gusto por las paradojas narrativas y un humor que coquetea con lo absurdo. Su dominio del ritmo y la estructura en piezas de pocos minutos consolidó su reputación como uno de los autores más originales del panorama audiovisual español.
El paso natural al largometraje llegó con Los cronocrímenes (2007), un thriller temporal convertido en película de culto, seguido de títulos como Extraterrestre, Open Windows o Colossal. Sin embargo, su espíritu sigue estrechamente ligado al formato corto, donde ha experimentado con la libertad creativa que define su cine.
Nacho Vigalondo representa una de las trayectorias más coherentes y singulares del audiovisual español, un creador que hizo del cortometraje no un paso previo, sino un territorio de expresión plena.














