La nueva ‘Ley del Metraje Justo’ entrará en vigor en enero. Netflix y Amazon Prime ya han modificado sus algoritmos para que los cortos aparezcan antes que las series de 8 temporadas.
ESPAÑA – En un giro inesperado que ha dejado a la industria de Hollywood temblando, el Ministerio de Cultura, en colaboración con la plataforma Cortos de Metraje, ha anunciado la aprobación por decreto ley de la Estrategia Nacional de Descompresión Audiovisual.
Esta medida responde al éxito rotundo y la presión social de la campaña #elcortoescine, impulsada por la Coordinadora del Cortometraje Español, que pasará de ser una reivindicación en redes sociales a una obligación constitucional. A partir del próximo 1 de enero, ninguna sala de cine en el territorio nacional podrá proyectar una película de más de 120 minutos sin haber emitido previamente un cortometraje de producción española.

«Basta de vejigas al límite»
«Hemos detectado que el público español está exhausto de producciones de tres horas que no cuentan nada», declaraba esta mañana un portavoz del Ministerio. «Con esta ley, el espectador recibirá una dosis de narrativa pura y condensada. El corto no es un trampolín, es la piscina; el cortometraje ES cine con todas las letras, y ya es hora de que ocupe el lugar que le corresponde en la gran pantalla, desde las salas de Gran Vía hasta el último cine de pueblo».
La medida incluye cláusulas que han revolucionado el sector a nivel nacional:
- El ‘Minuto de Oro’ en Prime Time: Cadenas públicas y privadas han firmado un acuerdo histórico para vertebrar el país a través del formato corto. ‘La Revuelta’ y ‘El Hormiguero’ dedicarán los primeros 10 minutos de su emisión a proyectar un corto diario. Broncano y Motos ya se pelean por la exclusiva del próximo gran éxito del cine de guerrilla nacional.
- Blindaje al Autónomo del Corto: En un movimiento sin precedentes, el Gobierno ha anunciado la creación de la «Cuota Cero» para cortometrajistas. Cualquier profesional que demuestre haber rodado un corto en el último año estará exento de pagar autónomos de por vida. Además, se reconocerá el «bocadillo de media mañana» y el «café de catering frío» como base de cotización de alto riesgo, garantizando la jubilación anticipada para directores de arte y eléctricos que hayan sobrevivido a tres rodajes nocturnos seguidos.
- Plataformas en pie de guerra: Netflix, Amazon Prime y HBO Max han eliminado sus banners de «Tendencias» para sustituirlos por «Cortos españoles que deberías haber visto ya». Si intentas saltarte el corto para ver una serie, la plataforma te bloqueará la cuenta durante 24 horas. Además, en un alarde de generosidad sin precedentes, las plataformas han anunciado un nuevo sistema de pago por visualización. Se rumorea que la cifra alcanzará los 0,00004 céntimos por cada millón de reproducciones, lo que permitirá a los directores españoles, tras apenas dos décadas de éxitos, sufragar los gastos de un café de cápsula para el equipo de producción.
- Representantes al día: Las agencias de representación más prestigiosas de España han dejado de esconder los cortos en el CV de sus representados. Ahora, la sección de «Cine» de cualquier actor o actriz incluirá obligatoriamente sus trabajos de menos de 15 minutos en primera posición, por encima de cualquier superproducción internacional.
La madurez del director: el largo como «entrenamiento»
En un cambio de paradigma sin precedentes, los grandes directores de renombre han comenzado a reestructurar sus carreras. Ahora, la tendencia es debutar con un largometraje —considerado un formato más sencillo y con menos exigencia narrativa— para ir ganando experiencia antes de enfrentarse al verdadero reto: hacer un corto de calidad. «Cualquiera puede rellenar dos horas con explosiones y diálogos lentos, pero contar una historia en siete minutos requiere una maestría que solo se alcanza tras rodar tres o cuatro largometrajes comerciales», explica una prestigiosa asociación de directores.
Cortos de Metraje como «Santuario de Datos»
La plataforma Cortos de Metraje será la encargada de gestionar el algoritmo oficial de emparejamiento para asegurar la diversidad geográfica. Por ejemplo, antes de una película de terror, será obligatorio ver un corto sobre la precariedad laboral en el sector audiovisual español, «porque no hay nada que dé más miedo que un desglose de producción sin presupuesto y una furgoneta de alquiler sin seguro a todo riesgo», aseguran desde la plataforma.
La reacción de la industria
Mientras que el sindicato de proyeccionistas celebra la medida porque «les da tiempo a ir al baño», las grandes distribuidoras estadounidenses ya han amenazado con boicotear el estreno de la próxima de Avatar si tienen que compartir pantalla con una pieza de autor rodada en cualquier rincón de nuestra geografía.
Por último, el sector celebra que, por fin, el cine español se mida por su calidad y capacidad de síntesis y no por los kilos de palomitas que permite consumir el espectador durante el metraje.
¿Qué te parece esta medida? ¿Crees que 10 minutos de buen cine pueden salvar una tarde de 3 horas de CGI? Déjanos tu opinión en los comentarios (máximo 140 caracteres, formato corto, por favor).
Apoya el Cine de Duración Justa
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