Cuando Héctor no llega, una vez más, a su cita con su novia, Laura, ella se siente tan frustrada que ya no quiere saber nada más de él. Sus problemas están en un punto de difícil salvación a menos que Héctor ponga de su parte. En cuanto a él, la decisión que tome para poner un buen rumbo amoroso a su vida determinará todo lo demás: peligrando toda relación a su alrededor.