Alex , es un hombre peculiar acostumbrado a la soledad, maniático y minucioso, sólo consume alimentos prebióticos, es vegetariano y sigue al detalle una tabla semanal de comidas perfectamente programada. Cada lunes, como rutina inamovible, hace una compra escrupulosa que dura exactamente 7 días. Por sorpresa, un día aparece en su vida Aime, más joven que él, alegre, caótica, carente de manías, que vive y come sin preocupaciones, teniendo como base disfrutar el día a día. Lo que comienza como una serie de divertidas visitas esporádicas, da lugar a una relación de pareja cuando Aime se instala.El cortometraje obtuvo el premio RTVA a la mejor creación audiovisual, en el Certamen Nacional de la creación audiovisual de Cabra (Jaen).