Mario está desesperado, no tiene trabajo ni dónde caerse muerto. El sueño de su vida, ser estrella de rock, es imposible, por la sencilla razón de que no tiene talento para la música. El Diablo será su único amigo y la última oportunidad para cambiar su destino. Una vieja historia regresa cargada de ecos actuales y una vuelta de tuerca al mito para hablarnos de la relación del artista con el mundo.