“Pregunta: ¿qué hacer para no perder el tiempo? Respuesta: sentirlo en toda su lentitud.»… la primera mitad de la vida de un hombre era una ascensión y la otra mitad un descenso: que en el descenso los días del hombre ya no le pertenecían, porque le podían ser arrebatados en cualquier momento, que por lo tanto no podía hacer nada con ellos y que lo mejor era, justamente, no hacer nada.Todo el mundo es así. Es necesario solamente darles la ocasión […] Ésa es mi misión en la vida: dar ocasiones.»Fragmentos de La peste, Albert Camus