En octubre de 2014, el periodista paraguayo Pablo Medina fue asesinado en su vehículo mientras regresaba de un reportaje. Durante años Medina había recibido amenazas por sus publicaciones sobre el contrabando de drogas, la corrupción y la deforestación en la región fronteriza entre Paraguay y Brasil. Su muerte marcó la decimoséptima vez que un periodista fue asesinado por el crimen organizado desde 1991.