Carla, una chica joven y muy segura de sí misma, acude a una sesión de citas rápidas o «speed dating» en un bar. Carla no va muy convencida, y aunque al primer chico le escucha con cierto interés, según avanzan las citas ninguno parece convencerla, mostrándose cada vez menos interesada y aburrida, por lo que prefiere quedarse sola tranquilamente disfrutando de un buen vino.