Samuel, un juez, se encuentra solo en su habitación, atormentado por sus acciones. Es llevado por una enigmática mujer través de los complejos laberintos en los que habita, los de su propio interior. El hombre se halla muy confundido, pero no puede evadir lo que ve a través de un espejo retrovisor que le juzga como guardián de la ley y a través del cual nos devuelve su mirada.