“Una velada de Ajedrez en el Museo” traza una sencilla historia atravesada por el antagonismo de los personajes. Cada domingo el museo ofrece visitas guiadas. Pero esta tarde el público asistente es algo particular, y no tardará en exponer sus ánimos belicosos. Los empleados del museo intentan detener la escalada de violencia, pero nada puede hacerse una vez que las piezas comienzan a moverse sobre el tablero.Con la premisa de seguir en actividad y alimentar su espíritu inquieto frente a una realidad hostil e incierta para los realizadores audiovisuales, que vieron postergados varios de sus proyectos, el ilustrador y cineasta Andrés Llugany puso manos a la obra y creó una corta historia animada, en la que sigue incursionando en un discurso sombrío y surrealista.